Aspectos destacados de la Cumbre de París para un Nuevo Pacto Mundial de Financiación
Actores públicos y privados se reunieron en París del 22 al 23 de junio para reafirmar su compromiso colectivo de abordar los desafíos interconectados del cambio climático, la conservación de la naturaleza y el desarrollo sostenible. Reconociendo la urgente necesidad de actuar, las partes interesadas emprendieron una serie de iniciativas destinadas a modernizar el sistema de financiación internacional y salvaguardar los bienes públicos mundiales, garantizando al mismo tiempo el acceso a la financiación para las poblaciones vulnerables. Asimismo, reafirmaron la importancia del Plan de Estímulo de los ODS de la ONU, la iniciativa «Bridgetown 2.0» y la agenda Accra-Marrakech del Grupo de Visegrado (V20).
Mejorar el sistema de financiación internacional
Casi 80 años después del establecimiento de las instituciones de Bretton Woods, se iniciaron esfuerzos para fortalecer y modernizar el sistema de financiación internacional. Estas iniciativas cobran mayor importancia debido a la confluencia de múltiples crisis, que han sumido a 120 millones de personas más en la pobreza durante los últimos tres años. Lograr un mundo con cero emisiones netas y biodiversidad positiva, en consonancia con el objetivo de 1,5 °C del Acuerdo de París y el Marco Kunming-Montreal, exige cambios transformadores en las economías y las sociedades, incluyendo un cambio de miles de millones a billones de dólares en inversiones globales.
Creando oportunidades en 2023
Reconociendo el complejo panorama global, los líderes expresaron su convicción de que 2023 se convertirá en un año de oportunidades. Tras deliberaciones sobre diversas cuestiones políticas, se definieron una serie de acciones prioritarias para construir un sistema financiero más resiliente y con mayor capacidad de respuesta ante crisis, adaptado a los desafíos del siglo XXI. Los problemas globales están interconectados, y abordar los nuevos desafíos no debe ir en detrimento de la lucha contra la pobreza mundial.
Ganar la batalla contra la pobreza y la vulnerabilidad
Los líderes destacaron la necesidad de enfoques multidimensionales para combatir la pobreza y las vulnerabilidades. Dado que los desastres relacionados con el clima son cada vez más frecuentes, se requieren medidas globales para proteger a los países vulnerables y brindarles recursos financieros adecuados. La Cumbre dio lugar a nuevos acuerdos que reestructurarán los pagos de la deuda de los países que enfrentan desastres relacionados con el clima. En este sentido, Zambia logró un hito histórico al desbloquear el segundo desembolso del programa del FMI. Asimismo, Costa de Marfil y Francia acordaron una reducción de la deuda. Colombia, Kenia y Francia también propusieron la creación de una Revisión Global de Expertos sobre Deuda, Naturaleza y Clima para evaluar el impacto de la deuda en la capacidad de los países de ingresos bajos y medianos para preservar la naturaleza y descarbonizar su economía. El Banco Mundial anunció que reforzará su capacidad para ayudar a los países a prepararse y responder a las crisis. La financiación de la educación se identificó como una inversión clave para aliviar la pobreza, ya que la educación secundaria universal ofrece el potencial de sacar de la pobreza a 420 millones de personas en todo el mundo.
Reforzando la solidaridad internacional
Para fomentar un mundo más equitativo, los líderes reconocieron el papel crucial de la solidaridad internacional y la transferencia de capital del Norte a los países vulnerables. Se exploraron iniciativas para movilizar financiación a bajo costo y se asumieron compromisos para brindar apoyo financiero adicional a los países necesitados. Se propuso un nuevo método contable para incentivar la financiación privada e incrementar las contribuciones a las iniciativas globales. Los bancos públicos de desarrollo se comprometieron a alinear sus actividades con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París, haciendo hincapié en la importancia de la colaboración entre instituciones y partes interesadas. En este contexto, se puso en marcha el Diálogo de París sobre Financiación para el Desarrollo Sostenible con el fin de crear un centro internacional con sede en París.
Protegiendo el planeta y los bienes compartidos
La transición hacia un mundo con cero emisiones netas y biodiversidad positiva requiere transformaciones sistémicas en sectores clave de la economía. Los líderes destacaron la importancia del crecimiento económico sostenido, las inversiones en capital humano y los cambios en los patrones de producción y consumo, priorizando la protección de bienes públicos globales como el aire limpio, los bosques y los océanos. Se acordó que fijar un precio al carbono puede desempeñar un papel importante en la reducción de las emisiones de GEI y en la generación de ingresos adicionales para financiar la transición. Francia y el Reino Unido están trabajando en una hoja de ruta global sobre biocréditos para reorientar las inversiones del sector privado hacia el capital natural. Senegal y los países del G7 firmaron una Alianza para una Transición Energética Justa con el fin de apoyar su transición para 2030. Las partes interesadas también se manifestaron a favor de la adopción de un gravamen sobre las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector del transporte marítimo internacional. El Banco Mundial lanzó el Laboratorio de Inversión del Sector Privado para investigar las barreras que impiden que el sector privado invierta en los mercados emergentes.
La Cumbre de París ejemplificó la determinación de los actores públicos y privados de afrontar los desafíos climáticos, ambientales y de desarrollo mediante la cooperación global. Los compromisos y acuerdos alcanzados durante la Cumbre constituyen un punto de partida para construir un futuro más inclusivo, resiliente y sostenible para todos.