La tan comentada reacción negativa contra los criterios ESG no representa tanto un retroceso como una consecuencia del éxito. Tras años de rápidas inversiones, el escrutinio crítico marca una fase natural de madurez. Lo que importa es el núcleo financiero: los datos ESG son esenciales para evaluar riesgos, la calidad de la gestión y la creación de valor a largo plazo. Ayudan a identificar riesgos externos de sostenibilidad, al tiempo que abren oportunidades en áreas como la economía circular, la infraestructura hídrica y la seguridad energética. Para los bancos y gestores de activos, los criterios ESG no deben considerarse una estrategia independiente, sino estar plenamente integrados en los procesos de inversión. Esta integración genera confianza y atrae a inversores que buscan alinear sus carteras con valores claros. Lejos de ser un indicio de declive, esta reacción ofrece la oportunidad de consolidar la inversión sostenible sobre una base más sólida y resiliente.

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Autor: Christopher Greenwald, Director de Inversiones Sostenibles para Europa, LGT Private Banking  

Esta contribución es posible gracias a LGT Bank, un valioso socio de bronce del evento Building Bridges 2025.