Amplio margen para generar un impacto positivo

El sector de la construcción —que incluye tanto la construcción como el uso de edificios— representa el 25 % de las emisiones de carbono de Suiza. Además, es un gran consumidor de energía y materias primas: aproximadamente el 30 % de la energía y el 40 % de los recursos naturales utilizados en Suiza cada año se deben a la construcción. Este sector también genera 18 millones de toneladas de residuos al año, lo que supone el 80 % del total del país.

Aproximadamente el 80% de los edificios de Suiza datan del siglo pasado. Por lo tanto, es momento de reflexionar detenidamente sobre cómo renovarlos. Para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas de Suiza, será necesario renovar anualmente el 4% de estos edificios; sin embargo, actualmente estamos muy por debajo del 1%. Es urgente acelerar el ritmo de renovación, y los principios de la economía circular pueden ser un factor decisivo para lograr que estas renovaciones sean más eficientes.

El pensamiento circular implica más que simplemente reciclar

Muchas personas confunden erróneamente la economía circular con el reciclaje. En realidad, el concepto va mucho más allá y abarca tres estrategias principales:

  • diseñar y utilizar productos de una manera más inteligente
  • prolongar la vida útil de los productos y componentes
  • hacer un uso eficaz de las materias primas secundarias.

Lo que eso significa en la práctica

En proyectos de renovación y ampliación, adoptar un enfoque circular implica tomar medidas concretas para garantizar el uso sostenible de los recursos. En primer lugar, se realiza una auditoría completa de la estructura y los materiales existentes para identificar todos los componentes que se pueden reutilizar, reduciendo así la necesidad de materiales nuevos. Esto incluye evaluar el interior y el exterior del edificio y decidir qué materiales se pueden reutilizar in situ o vender en el mercado secundario. Posteriormente, se realizan auditorías energéticas, junto con una revisión de los demás sistemas del edificio para comprobar su rendimiento y el cumplimiento de las normativas vigentes. Durante la fase de diseño, se incorporan desde el principio elementos modulares y materiales reciclados para lograr una mayor flexibilidad y una menor huella de carbono.

Adoptar estas medidas puede generar importantes beneficios ambientales. Por ejemplo, se pueden reducir los residuos hasta en un 60%, disminuyendo el volumen enviado a vertederos y reduciendo los costos de gestión de residuos en un 10%. Un enfoque circular también puede disminuir las emisiones de carbono en un 30% y, gracias al uso de materiales secundarios y reciclados, reducir el consumo de recursos en un 40%. Todo esto se traduce en procesos de construcción y edificios más sostenibles.

Merece la pena el esfuerzo

La adopción de principios circulares en el sector de la construcción exigirá replantear nuestro enfoque actual. Necesitaremos adoptar una visión holística que incorpore consideraciones sociales, económicas y ambientales. Este cambio puede contribuir significativamente a la reducción de las emisiones de carbono e impulsar el desarrollo de tecnologías más eficientes. Sin embargo, será necesario modificar nuestras prácticas habituales y abordar la sostenibilidad desde las primeras etapas del proceso de diseño.

Esta contribución es posible gracias a Swissroc, un valioso socio de nivel plata del evento Building Bridges 2024.