El 22 de junio, durante la Semana de Acción Climática de Londres, organizamos un desayuno-mesa redonda con Lombard Odier, gracias a la colaboración de Morningstar, sobre cómo ampliar la inversión en agricultura regenerativa. El debate reunió a participantes del sector financiero, empresarial, político, académico y de la sociedad civil, en un momento de creciente riesgo climático, fragmentación geopolítica y presión sobre los sistemas alimentarios.

Las principales conclusiones fueron claras. La agricultura regenerativa está pasando de ser un concepto de sostenibilidad a una infraestructura económica fundamental, impulsada por la resiliencia de la oferta y las necesidades de gestión de riesgos. Muchos participantes coincidieron en que los productos financieros aún no se ajustan a la realidad agrícola, incluyendo largos plazos de transición, costes iniciales y flujos de caja variables. Al mismo tiempo, los datos y las métricas están mejorando, pero aún no están suficientemente estandarizados para respaldar decisiones de inversión consistentes. La expansión requerirá enfoques más integrados. Esto incluye plataformas de agregación, financiación liderada por la cadena de suministro, mecanismos más sólidos de reparto de riesgos y sistemas de medición que traduzcan los resultados ambientales en rendimiento financiero. También se destacó como fundamental una mayor alineación entre inversores, empresas y políticas públicas, incluyendo marcos de contratación y subvenciones.

El debate sentó una base sólida para el avance de esta área temática, incluso en Building Bridges 2026, donde varios eventos de acción se centrarán en cuestiones relacionadas.